En esta ocasión fuimos invitados por el Padre Juan.
No había motivo especial de celebración, más que la presencia Real de Jesucristo en la Santa Misa...
Sólo Felipe y yo pudimos cantar (nos acompañó Mau y Fabián además).
Al final de la misa cantamos 2 canciones para las Madres, gracias al Señor todos los cantos estuvieron preciosos.
Después de la Misa fuimos a almorzar a una soda en Colorado, invitados por el Comité de Iglesia de Colorado.
Dios bendiga a esta comunidad, le ayude a superar los problemas sufren y le dé mucha fuerza a sus dirigentes para que la puedan llevar por el Camino de Cristo.
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